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YacimientoAlrededores

Fortín de Migaldías y La Verónica

Dos puestos de la Edad del Bronce que vigilaban las minas del Rumblar. Hoy, dos de los mejores miradores sobre el valle.

Peñalosa no controlaba sola la cuenca del Rumblar. A unos dos kilómetros al noroeste del pueblo, el fortín de Migaldías era un pequeño puesto argárico, de hace unos cuatro mil años, desde el que se vigilaba la explotación minera del valle en contacto con los poblados mayores de Peñalosa y La Verónica. Está restaurado y es un mirador natural sobre todo el valle. Se llega por el Sendero del Bronce (PR-A 288).

La Verónica, a unos tres kilómetros al norte, fue un poblado fortificado de la misma época. Hasta él lleva el sendero PR-A 289, de unos seis kilómetros y medio y dificultad baja, que sale de la calle Trinidad y pasa por la Huerta Zambrana, antiguos pozos mineros, la ermita de Jesús del Camino y el santuario de la Virgen de la Encina. Desde la falla de Bailén-La Carolina se ven las Piedras Bermejas y todo el valle.